Sandbox regulatorio el mayor paso a la innovación financiera

Sandbox regulatorio el mayor paso a la innovación financiera

Reinventarse,  la única forma de hacerle frente a la crisis

La Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera URF, con el pasar de los años ha evolucionado, su relevancia va más allá de lo jurídico y sustancial, sin dejar de lado el mandato constitucional del Art. 335 de la carta magna en su función de  preparación de la normativa para el ejercicio de la facultad de reglamentación en materia cambiaria, monetaria, crediticia y de las competencias de regulación e intervención en las actividades financiera, bursátil y aseguradora; en la medida que se ha preocupado por la innovación financiera, definida por (Board, 2017) como un instrumento de política pública que permite aumentar la eficiencia en la prestación de los servicios financieros, que facilita la inclusión, promueve el desarrollo y competitividad del sector; una innovación que permite reinventar los negocios y por ende, la forma en la que se prestan los servicios financieros hoy en día; es así como  por medio de un campo de pruebas para nuevos modelos de negocio que aún no están protegidos por una regulación vigente, supervisados por las Superintendencia Financiera de Colombia SFC, se logra fomentar plataformas tecnológicas y nuevos modelos de negocio que involucran la creatividad e innovación de los actores del mercado. Tras la acuciada necesidad de desarrollar marcos regulatorios para modelos emergentes, desde antes de la emergencia sanitaria sobre la cual estamos viviendo, se creó un mecanismo que permite   acompasar el cumplimiento de las estrictas regulaciones financieras al crecimiento y los ritmos de las empresas más innovadoras. 

Lo más importante es lograr alinear las prioridades nacionales, dentro de las cuales se resalta la inclusión financiera y el fomento de la economía tras la problemática derivada por el Covid - 19, sólo posible por medio de canales más eficientes y la democratización de productos, que a la postre es un reto para los jugadores tradicionales que han desplegado diferentes estrategias para adaptarse de la mano con la URF y la SFC al proceso de transformación digital con un instrumento llamado Sandbox Regulatorio cuya idea más primitiva se basa según (Wright et al., 2006) en un entorno de pensamiento flexible y expresivo que admite tareas analíticas ad-hoc y más formales, estableciendo pautas y puntos de partida de manera controlada para lograr un objetivo materializado en un producto financiero, que con la regulación vigente no se pueda desarrollar. Lo que ha generado alianzas entre Fintech y vigiladas como T-Paga y Acciones & Valores para que cualquier persona pueda invertir en Fondos de Inversión Colectivas desde su celular y la implementación de laboratorios digitales para impulsar la innovación de manera orgánica.

El Gobierno Nacional a través de la URF ha venido complementando un marco normativo más propicio para la transformación y digitalización financiera, (Estela Martínez et al., 2020) destaca, la creación del crowdfunding (Decreto 1357 de 2018), la autorización a los establecimientos de crédito a invertir en emprendimientos fintech (Decreto 2443 de 2018) y la modernización al canal de corresponsales y del sistema de pagos de bajo valor, pero sin duda la regulación del Sandbox representa el avance más importante en materia de progreso de los últimos años, en la medida a que es trasversal a todos los servicios financieros sobre los cuales hay oportunidades infinitas para transformar no solo la experiencia de los usuarios sino ayudar en temas de fondo y de pleno interés nacional como reducir la circulación de efectivo, que según (Dinero, 2019) ayudaría a combatir fenómenos negativos para el país como la evasión tributaria, el aumento de la informalidad y el menor crecimiento del Producto Interno Bruto. Pero en mayor medida, el Sandbox representa la forma en la que las entidades financieras se reinventan, ponen al cliente en el centro de la organización y afianzan la prestación de servicios bajo modelos que faciliten la vida a los usuarios dado que con un clic pueden hacer sus compras, pagar sus facturas e incluso comprar y vender acciones por medio de plataformas como TRII quien está rompiendo las barreras de entrada del mercado bursátil colombiano en la medida en que los inversionistas de a pie pueden comprar y vender acciones de una manera diferente, con costos mínimos y plenamente digital. 

Durante siglos, el progreso tecnológico ha sido una fuerza importante en la transformación de las finanzas desde el desarrollo de la contabilidad de doble entrada, hasta el establecimiento de bancos centrales modernos y sistemas de pago, además de la introducción más reciente de mercados de activos complejos y productos financieros minoristas. En el futuro inmediato la competencia será ardua entre las entidades tradicionales del mercado financiero y el efecto disruptivo generado por la vía de la innovación tecnológica en el relacionamiento con clientes, muchos vigilados piensan que de aquí emana el nuevo curso del sistema financiero, y no simplemente del progreso tecnológico per se. 


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