Perspectiva USD/COP 2S21

Perspectiva USD/COP 2S21

USD/COP 2S21

Perspectiva Semestral

El comportamiento del peso colombiano frente al dólar estadounidense en lo corrido del año ha estado descrito por presiones al alza y depreciaciones continuas. La moneda local ha retrocedido aproximadamente $150 pesos desde enero del presente año, lo que representa una devaluación del 13.6%. La pérdida de valor de la divisa colombiana está relacionada con el desempeño del índice que mide la fortaleza del dólar frente a las monedas más relevantes, el cual se ha comportado como activo refugio en medio de las preocupaciones de los inversores por los contagios de coronavirus alrededor del mundo y las presiones alcistas sobre los precios de las materias primas que podrían descarrilar la recuperación económica global. De manera adicional, la presentación de la reforma tributaria en abril, seguida de grandes movilizaciones y descontento social que acabó por deslegitimarla, la pérdida del grado de inversión del país tras la rebaja de calificación crediticia por parte de S&P y Fitch debido a la enorme incertidumbre fiscal, además de los temores inflacionarios y las sorpresas optimistas de la Reserva Federal, han incrementado la prima de riesgo colombiana, sumándose a la fuerte sensibilidad del peso colombiano que lo han llevado a superar la barrera de los $3,900. La brecha negativa que se ha mantenido entre el nivel de exportaciones e importaciones (déficit comercial) en la economía representa un riesgo adicional para el comportamiento de la tasa de cambio. Sin embargo, en Acvaeconomía creemos que el balance de riesgo es asimétricamente positivo, por lo que observamos oportunidades en medio de las dificultades en el mediano plazo, teniendo en cuenta los altos precios del petróleo y la sensibilidad histórica de la tasa de cambio ante los incrementos de esta materia prima. Las cifras de actividad que se han dado a conocer en las últimas semanas exhiben un buen ritmo de recuperación económica y un impacto negativo mucho menor al esperado frente a las movilizaciones en distintas ciudades del país en el mes de mayo. Por su parte, el potencial de una consolidación fiscal más rápida de lo esperado, junto con un gasto social incrementado y una mayor implementación de programas sociales en la última versión de la reforma tributaria que se presentó al Congreso, evidencia fuertes incentivos para que sea aprobada antes de finales de agosto, limitando los riesgos políticos para lo que resta del año. Teniendo en cuenta que, la pérdida del grado de inversión anula un gran porcentaje de la incertidumbre fiscal del país y que, los mercados locales han valorado excesivamente las noticias negativas sobre la tasa de cambio, creemos que existe la posibilidad de que la demanda externa sea la que brinde un impulso de crecimiento en el 2S2021 apoyando el fortalecimiento relativo de la moneda local. De manera análoga, a pesar de que los casos de contagios por coronavirus se mantienen altos, el riesgo que representan en la actividad económica es limitado, considerando el progreso en el proceso de vacunación a lo largo del territorio nacional. En el frente de política monetaria, el Banrep ha mantenido inalterada la tasa de interés de intervención hasta el momento, considerando que las expectativas de inflación han permanecido ancladas y cercanas a la meta y la brecha de producto continúa siendo negativa. Sin embargo, teniendo en cuenta la postura de bancos centrales de pares como Brasil y México, la persistencia de la recuperación económica y mayores presiones inflacionarias, el Banrep podría comenzar a mostrar un tono más agresivo a través de la reducción del estímulo monetario subiendo su tasa de interés antes de finalizar el año, posiblemente tan pronto como en septiembre. Este evento brindaría un fuerte impulso adicional al peso colombiano. Calle 72 No. 7 – 64 Piso 11 Edif. Acciones & Valores S.A. PBX: 325 78 00 • Bogotá D.C. – Colombia Av. 8 Norte No. 25 N – 14 Piso 1º Edif. Spectra PBX: (+2) 489 98 98 • Cali – Colombia www.accivalores.com COP Colombia Finalmente, en el corto plazo la moneda local podría continuar desempeñándose en torno al comportamiento del dólar (USD) y del sentimiento de riesgo global, pero esperamos que, en el mediano plazo los catalizadores positivos de los fundamentos del país impulsen un mejor desempeño para la divisa colombiana. En este contexto, al cierre del año, esperamos un rango de negociación del peso colombiano entre $3,700 - $3,750 por dólar, en caso de que el estrés persista sobre las monedas de mercados emergentes de la región, producto de los riesgos generados a partir del movimiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, la fuerte volatilidad y el incremento en la percepción de riesgo local; teniendo en cuenta que, el apetito por el riesgo de los inversores no es generalizado y existe preferencia por el mercado asiático sobre el latinoamericano. Sin embargo, desde una perspectiva optimista, el peso podría enfrentar una tendencia de apreciación más marcada, entre el rango de $3650 - $3700 por dólar, en una situación en la que el repunte en los precios del petróleo continúe ofreciendo un respaldo a la divisa, se realice un desembolso adicional de la Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional o el Banrep, decida subir decididamente la tasas de interés y el crecimiento económico se mantenga robusto superando el 7%.

USDCOP21


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